desde el alto cielo sus flechas lanzo
y a mil corazones hiriendo encendió
de dulces pasiones, de versos de amor.
Las flores del campo de aromas colmo
para aquel caballero en galante acción
le ofrezca a su dama real protección.
Se sonroja ella en trémulo rubor
y las mejillas esconde entre lirios en flor.
Del celeste las aves se siente el candor
cómplices unidas al ciego juguetón
que a todos hechiza con flechas de amor,
dejando a su paso suspiros en son.
Pero... pasa a mi lado pidiendo perdón,
la cabeza agacha con resignación
y mueve mi alma a compasión;
el pobre chiquillo vergüenza sintió
porque su última flecha en mi rebotó.
"No puedes pequeño, no insistas, no!
No existe quién pueda forzar el amor
y el mar tan inmenso que nos separó
no puede cruzarlo tu flecha de amor.
No llores pequeño, peor estoy yo!
Nunca fui princesa de cuento y pasión
nunca una doncella con voz de gorrión.
y si miras de cerca veras con horror
que llevo una piedra por corazón."
14 de febrero del 2012

No hay comentarios:
Publicar un comentario